miércoles, 12 de octubre de 2016

3 semanas antes del parto, su prometido descubre algo descorazonador. Mientras llora en la camilla, él ve algo insólito...

A Cagney y Jessica Wenk, de Boulder, Colorado, EEUU, la vida les sonríe.
A punto de casarse y ser padres, no les queda nada en su lista de deseos. Pero todo esto está a punto de cambiar. 3 meses antes de que Jessica salga de cuentas, Cagney va al médico.
Lo que descubre allí cambiará el resto de la vida de él y de su familia al completo.1A Cagney, de 26 años, le diagnostican un glioblastoma o tumor cerebral, de grado IV. Y eso no es todo: al joven, según los médicos, le quedan unos días de vida.
La familia está destrozada. Jessica no solo perderá al hombre que ama, sino que Cagney tampoco conocerá a su propio hijo. No puede haber noticia más devastadora para una familia.


La pareja se prepara para lo peor, mientras someten al prometido de Jessica a tres operaciones cerebrales. El tiempo va pasando y parece que los médicos no tenían razón: Cagney va viendo días y semanas pasar.


En su tercera semana, el futuro padre se halla en la Unidad de Cuidados Intensivos, del Boulder Community Hospital de Colorado; precisamente el mismo hospital donde llevan a Jessica a dar a luz.
Lo que planean entonces estos padres es algo mágico: en el momento en que Jessica se puso de parto, Cagney fue trasladado rápidamente a la sala de partos desde la Unidad de Cuidados Intensivos. para que pudiera presenciar el momento en el que llegaba al mundo su primer hijo, Levon.2
Al llegar el momento, los médicos acercaron la camilla de Cagney a la de Jessica, para que pudiera verlo todo mejor (pese a que su vista estaba mermada por las operaciones).
Mientras los médicos sollozan, el padre sostiene a su hijo en brazos.  Pero eso no fue todo: el joven pudo cortar también el cordón umbilical, marcando el inicio a la vida de su primogénito. Los recién estrenados padres se tomaron las manos, aún con las etiquetas del hospital puestas.
Es un momento mágico y lleno de amor. Cagney ha podido dar la bienvenida a su hijo y acompañar a su prometida pese a lo que vaticinaron los médicos hace solo 3 semanas.3
La familia sigue necesitando ayuda con los gastos de hospital, alimentación, y los viajes necesarios para que Cagney pueda disfrutar del tiempo que le queda con su pequeño. Hasta ahora la campaña Give Forward Online ha conseguido recaudar 21.000$ para ayudar a esta luchadora familia.



Una maravillosa historia, en la que un padre parece recibir una oportunidad de la vida para conocer a su hijo. Desde luego el momento que se vivió en la sala de partos no lo olvidará ninguno de los allí presentes.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario