jueves, 13 de octubre de 2016

Esta chica se casó hace un año con el amor de su vida. Pero cuando los médicos les prohíben tener hijos, sucede algo increíble.

Hay gente que nace con suerte y gente que ha de luchar mucho para ver sus sueños hechos realidad.
Esta es la historia de Sheena Psaila, una australiana de 22 años. Sheena no ha tenido una vida como la de las demás chicas de su edad.
En su cuenta de Twitter Sheena comenta, cómo pese a las dificultades que le ha puesto la vida, aún logra hacer cosas normales (como ponerse maquillaje).screenshot_2Y es que esta australiana nació con un extraño síndrome, de nombre artrogriposis múltiple congénita. En su caso, Sheena nació casi sin músculos.
Lo que para otros niños es pan comido, para esta joven fue un verdadero martirio. La niña, que solo ha llegado a medir 122 cm, fue intervenida en 20 ocasiones.
Los médicos sugirieron que usara silla de ruedas e ingresara en un centro para personas especiales. Sin embargo, Sheena quería caminar y eso fue lo que hizo a los 5 años de edad.

Sus primeros pasos supusieron para ella un gran hito. Según Sheena, esto le dio fuerzas para el resto de los retos que la esperaban.
Mientras estudiaba, la joven conoció a Chris, un joven con un problema de espina dorsal, y pronto se enamoraron. En 2015 se casaron y, como cualquier pareja, los Psaila deseaban formar una familia.screenshot_3Pero la cosa no era tan fácil. Los médicos le prohibieron tener hijos. Sin embargo, Sheena no recibía ninguna explicación al respecto. Lo único que le decían era que no podía.
A esta dificultad se unía el hecho de que ella misma no sabía cómo se las arreglaría para cuidar de un bebé. Tomarlo en brazos o acunarlo le parecía algo imposible.screenshot_4 Pero como llevaba ya haciendo toda su vida, Sheena hizo de todo menos rendirse.
Contra todo pronóstico y pese a la prohibición expresa de los médicos, un año después de casarse, Sheena y Chris tuvieron un bebé por cesárea, al que llamaron Hayden.
El pequeño nació completamente sano y sin ningún síndrome o invalidez. screenshot_5Hoy Sheena tiene una familia; un marido y bebé al que adora. Y aunque su vida sigue estando llena de retos, Sheena sigue enfrentándose a todo lo que se le pone por delante.
Y es que, para esta luchadora, su embarazo no es ningún milagro: se llama vida.

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